Secretos profesionales para ahorrar combustible

Recortar el consumo de combustible, ya sea gasóleo o gasolina, hasta el último euro es un factor clave en la conducción cotidiana. Te ofrecemos algunos  secretos profesionales para evitar el desperdicio y ahorrar combustible ofrecen, de inmediato, resultados positivos en la economía familiar o en la cuenta de resultados de cualquier empresa.

La conducción ahorrativa asegura una rebaja del 5 por ciento en el consumo cotidiano de cualquier coche. Es posible economizar de 3 a 4 litros de carburante cada 1.000 kilómetros o un depósito entero al término de los 15.000 kilómetros que recorre de media al año un conductor habitual.

Estos secretos profesionales para ahorrar combustible al volante suponen de 250 a 350 euros extras en nuestras cuentas en solo 4 años de uso del vehículo. Son directrices básicas, que no comprometen ni la seguridad ni el confort de marcha.

1. Presiones correctas en los neumáticos

Más del 73 por ciento de los coches que circulan a diario por la geografía española lleva al menos un neumático con presión inferior a la recomendada por el fabricante del vehículo.

Casi un 3 por ciento del total de ese mismo parque automovilístico ya circula con una rueda casi desinflada, es decir, con 0,75 atmósferas menos de presión de la recomendada. Escalofriante.

Las cubiertas desinfladas te disparan la factura de cualquier desplazamiento céntimo a céntimo. Al final del día te has dejado unos cuantos euros en el asfalto por no utilizar lo más barato de cualquier gasolinera: la bomba de aire. También suponen un peligro grave en cualquier frenada de emergencia.

Ya sabes: una vez al mes, o cada 1.000 kilómetros, infla las cuatro cubiertas con sus presiones correctas. Igualmente, se ha de tener en cuenta, tanto para el ahorro de combustible como para la seguridad del conductor, el momento en el que cambiar los neumáticos.

Aunque no muchos siguen el consejo, es recomendable sustituirlos a partir de los 40.000 kms, pero por diferentes motivos no todos los conductores lo tienen en cuenta. Eso sí, resulta más económico contratar un vehículo en renting Bansacar, ya que los servicios del contrato incluyen los cambios de neumáticos necesarios en función de los kilómetros contratados dentro de su cuota fija mensual.

2. Para el motor en cualquier retención

Si conduces un coche con algunos años tendrás que realizar este ejercicio de modo manual. Si tu coche incorpora ya el sistema de arranque y parada, “start/stop”, que ejecuta dicho trabajo automáticamente, ante un semáforo o en una congestión, no se te ocurra desactivarlo.

Algunas leyendas urbanas argumentan, sin fundamento, problemas de batería o de motor de arranque. Las mecánicas de última generación son inmunes a tales males.

Apaga el motor de tu coche si intuyes que la parada va a prolongarse más de 25-30 segundos. Si el equipo eléctrico de tu automóvil está en buen uso no te preocupes, las baterías actuales resisten ese trato sin el menor problema.

3. Pisa acelerador y freno con suavidad

Evita brusquedades con el acelerador y el freno. Cualquier acción de esa clase desperdicia combustible. Fíjate siempre en los pilotos de competición de alto nivel: parece que bailan sobre los pedales, no hacen nunca ejercicios bruscos.

La conducción suave, rítmica, ahorra carburante y prolonga la vida útil de la mecánica. Hazlo por tus acompañantes: recuerda que si las cabezas de tus pasajeros no se mueven hacia atrás o hacia delante de forma descontrolada estás conduciendo de forma ahorrativa.

4. Desplázate siempre a ritmo constante

Conduce sin tirones, sin subidas y bajadas de velocidad repentinas. Con esta forma de rodar ahorras combustible en cada kilómetro y no tienes que ir despacio, ni mucho menos.

Si te anticipas a las incidencias del tráfico evitarás muchas paradas y arrancadas. Solo es cuestión de calibrar los comportamientos del resto de los usuarios de la vía pública. Te sorprenderás muy pronto de tus capacidades adivinatorias.

5. Cambia en el momento oportuno

¿Eres de los que cambia a una marcha superior en cuanto el coche se mueve unos milímetros? o ¿Eres de los que apura cada marcha como si estuvieras de carreras? En ambos casos estas gastando más carburante del necesario.

Para ahorrar combustible cambia de marcha, como norma general, cuando el motor gira entre 1.500 y 1.700 revoluciones por minuto si conduces un automóvil diesel. Debes realizar esa misma maniobra entre 2.200 y 2.700 revoluciones si estás al volante de un coche con motor de gasolina.

Cualquier coche con cambio automático de última generación ofrece mejores resultados en ahorro de carburante que el automovilista más experto. Es un hecho a tener en cuenta cuando vayas a cambiar de vehículo.

6. A 21 grados siempre que sea posible

Evita los excesos de calor, en invierno, o de frío, en verano, en todos tus desplazamientos. La temperatura correcta para la conducción es de 21 grados y no conviene abusar de los equipos de climatización. Son auténticos devoradores de combustible.

Olvida conducir con las ventanillas abiertas si ruedas a más de 30 por hora. La resistencia aerodinámica generada por esta solución te pasará una buena factura en el surtidor de carburante, por no hablar de los calmantes para tus dolores de cabeza.

 

7. Apaga el motor mientras estás fuera del coche

Mantener el motor en funcionamiento mientras se hace cualquier cosa fuera del coche derrocha carburante y dispara el nivel de contaminación. Es una pésima costumbre, heredada de la prehistoria del automóvil.

Evita ese gasto inútil de combustible, que daña siempre el motor y el Medio Ambiente, aunque conductores de furgonetas, autobuses o autocares lo hagan de continuo. Para que veas la gravedad de tal comportamiento te recordamos que propicia multas severas a los automovilistas en los países preocupados por el entorno.

8. No juegues con acelerador y embrague en las pendientes

La costumbre de retener el coche en cuesta mientras tiras de acelerador y embrague quema carburante, además de destrozar la mecánica.

La ayuda electrónica del ESP, que evita el retroceso del vehículo en esas circunstancias durante algunos segundos, ha acabado con el problema. Si tu coche no incorpora un ESP tan avanzado es mejor que te ayudes con el freno de mano.

9. Repostar siempre a depósito lleno

Menos repostajes equivalen a menos pérdidas de carburante en el surtidor. Acostúmbrate a llenar siempre el depósito.

Un consejo profesional extra: si conoces bien el volumen del depósito de tu coche puedes calibrar el número de litros necesario para su llenado. Es muy simple y te evitará sorpresas en surtidores mal calibrados. Más de una vez llegas a una gasolinera que te llena el depósito con 70 litros, mientras que su capacidad no pasa de 64 litros. Es la señal para que pidas el libro de reclamaciones.

Y si desconoces qué carburante le conviene a tu vehículo, de acuerdo con la nueva normativa sobre etiquetado de carburantes, ante la duda la mejor opción es buscar siempre el carburante con un número más bajo, es el mejor adaptado a la inmensa mayoría de los vehículos.

10. Lunes, para ahorrar en el repostaje

Un poco de picardía te viene siempre bien para recortar el montante de tu cuenta en la gasolinera. ¿El consejo profesional? Repostar el lunes.

Muchas estaciones de servicio rebajan los precios de sus carburantes durante los lunes. Llegan hasta 10 céntimos por litro. Si pones 70 litros sabes que has ganado 7 euros de un tirón. Sí, siempre en lunes.