Cómo prolongar la vida del embrague en tu coche

embrague

Una avería en el embrague de tu coche te acarrea una factura elevada, muy elevada, si el vehículo es de tu propiedad, además de una inmovilización molesta. El valor mínimo de la sustitución se sitúa cerca de 700 euros, pero puede irse por encima de 1.200 euros en casos especiales. Prolongar la vida del embrague es, por tanto, un objetivo prioritario en tu conducción cotidiana.

La mayoría de los automóviles del mercado español, más del 87 por ciento, sigue fiel al cambio manual, aunque la cifra está descendiendo ligeramente en los últimos años. Esto es, millones de vehículos utilizan un embrague clásico, que es el encargado de acoplar el motor con las ruedas motrices de forma suave.

Embrague, un fusible a punto de saltar

El problema del embrague es que actúa como el fusible de la red eléctrica del coche: si te excedes con el acelerador cuando pones el coche en movimiento castigas el sistema. Si te excedes al tirar de embrague en una retención castigas, igualmente, el dispositivo. En una palabra: siempre está listo para dejarte… tirado.

Existe una palabra, tacto, que es clave en tu relación cotidiana con este mecanismo. Si sigues las siguientes recomendaciones conseguirás que la vida útil del embrague de tu coche supere, con creces, los 100.000 kilómetros.

    • Evita siempre cualquier deslizamiento excesivo en arrancada. Es uno de los defectos habituales en la conducción cotidiana por mala educación en la autoescuela. El movimiento de tu pie izquierdo debe ser enérgico y rápido. Más vale un pequeño tirón al iniciar el movimiento que una sustitución prematura.
    • Dosifica la aceleración en cada puesta en movimiento. El coche se pone en marcha con un impulso mínimo del motor. Cualquier vehículo con mecánica de gasóleo inicia su marcha sin necesidad de presionar el acelerador, con el motor girando a poco más de 1.100 revoluciones por minuto. Los coches con motor de gasolina ya liberan el potencial necesario cuando su mecánica gira a poco más de 1.500 revoluciones por minuto. Ten en cuenta estos datos cada vez que inicias la marcha.
    • Retira el pie del pedal del embrague de inmediato una vez realizado el cambio de marcha. Sí, de inmediato, excepto cuando pasas de primera a segunda o viceversa. Esos segundos extras, o milisegundos, que accionas el mecanismo de embrague mientras el motor gira ya a buen régimen son nefastos para su vida útil. La fricción innecesaria pasa factura, acelerando el desgaste de todos los dispositivos.
    • No mantengas nunca el coche en equilibrio en una pendiente jugando con los pedales. Fricción innecesaria, desgaste extra, vida útil del embrague recortada innecesariamente. El freno de mano es el mejor ayudante en esa situación para inmovilizar el coche hasta que tengas vía libre. Utilizar un vehículo con el nuevo sistema de retención en pendiente te ahorrará estos problemas.
    • Evita accionar el pedal de embrague en cualquier rampa de garaje subterráneo. Motor frío, lo que equivale a potencial reducido, y rampas pronunciadas, habituales en aparcamientos diseñados por enemigos del automóvil, recortan miles de kilómetros a la vida útil del embrague. Intenta subir siempre con el pie retirado del embrague. Tu cuenta corriente te lo agradecerá siempre.
    • Si avanzas a poca velocidad y el motor traquetea por circular en una marcha inapropiada no toques el embrague, pasa a una marcha inferior. Miles de embragues caen cada año en acto de servicio por este descuido.
    • Prohíbete mantenerlo pisado durante más tiempo del imprescindible. Ni cuando esperas ante el semáforo, ni cuando te mueves a ritmo de tortuga en un embotellamiento. Nada. El pedal de embrague solo se pisa para poner o cambiar de marcha. Verás cómo crece el número de kilómetros sin problemas mecánicos en tu coche.

El embrague de un coche es una parte delicada y fundamental del mismo, por lo que requiere muchos cuidados si no queremos que nuestra economía se vea afectada. Sigue estos consejos y no tendrás gastos inesperados durante la vida útil de tu vehículo.

Además, también puedes evitar gastos imprevistos si en lugar de adquirir un coche en propiedad tanteas la opción de renting, que incluye dentro de una cuota fija mensual cualquier tipo de avería o contratiempo. Consulta aquí las ofertas que pone a tu disposición el renting de Banco Santander.

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