Ideas para mejorar el reciclaje en tu empresa

Ideas para reciclar en la empresa

Economía circular, reciclaje y protección del medio ambiente no son solo tareas de los gobiernos. Empresas, autónomos y particulares también pueden hacer mucho por el futuro del planeta, no solo por una cuestión de responsabilidad social corporativa, sino también por la obligatoriedad de aplicación de diferentes normativas relacionadas con la sostenibilidad. Repasamos algunas ideas para mejorar el reciclaje y la gestión de residuos en tu empresa.

La Unión Europea cuenta con una de las legislaciones sobre residuos más avanzada del mundo. Tal y como subraya la propia Comisión Europea para justificar esta normativa e impulsar la economía circular, reciclar no es solo importante para el medio ambiente, sino también para la economía. De hecho, cualquier empresa que ponga en marcha una estrategia de reciclaje en su organización verá cómo sus resultados se traducen en menores emisiones de CO2 y ahorros de recursos y dinero, así como en una mejora de su imagen de marca.

Según una estadística del INE, en 2017 (último año con datos disponibles) se recogieron 22,5 millones de toneladas de residuos urbanos en España, un 2,9% más que en el año anterior. En el concepto “residuos urbanos” se incluyen, además de los residuos domésticos, residuos comerciales o industriales similares a los anteriores recogidos mediante contenedores, puntos limpios u otros sistemas de recogida municipal. De esta cifra, 4,2 millones corresponden a residuos de recogida separada (papel y cartón, vidrio, envases, etc.), es decir, aquellos que pueden reciclarse más fácilmente.  Si ponemos estos datos en contexto con los de nuestros vecinos europeos, comprobamos, siguiendo datos de Eurostat recogidos por Ecoembes, que aún queda mucho por mejorar. La tasa global de reciclaje de residuos municipales en España es del 33,9%, por debajo del 45% de la media europea y lejos del objetivo del 55% que exige la UE para 2025. En reciclaje de envases (domésticos, comerciales e industriales) el dato es mejor, ocupando el 6º lugar en la clasificación dentro de la Unión, con una tasa del 70,3%.

En este contexto es imprescindible que las empresas establezcan entre sus prioridades el compromiso con el medio ambiente. He aquí algunas ideas que pueden llevar a cabo para mejorar el reciclaje en la empresa.

Hacer una auditoría

Para conocer qué hay que mejorar en materia de reciclaje, el primer paso es hacer un estudio sobre qué residuos genera la empresa y qué se está haciendo con ellos. Dependiendo del sector al que se dedique la compañía, e incluso en función del departamento concreto, los residuos que se generen serán de uno u otro tipo y la solución para recuperarlos será diferente. Por ejemplo, pensemos en qué residuos se generan a diario en una oficina: folios, material de embalaje de cuando se recibe un paquete, el tóner de la impresora, botellas de plástico, latas o vasos del café de los empleados, etc. Y ahora, hagamos el mismo ejercicio con un taller mecánico, una clínica veterinaria o un restaurante. Las necesidades de reciclaje no son las mismas y por tanto las soluciones que se apliquen serán distintas.

Con los datos en la mano, sabremos si se están desperdiciando recursos y dónde debemos mejorar. Es el momento de fijarse un objetivo, por ejemplo: “para fin de año queremos aumentar nuestro reciclaje de papel y cartón en un x por ciento”.

Medidas a implantar

Con toda la información recopilada, es hora de tomar medidas. En algunos casos bastará con introducir un sistema de separación de residuos en origen, que haga más fácil su posterior reciclado. Y para ello, nada más sencillo que trasladar a las instalaciones de la compañía el mismo sistema que vemos todos los días en nuestras calles. Un contenedor o bolsa amarillo para los plásticos y envases, uno azul para el papel y cartón, uno verde para el vidrio, y un último gris o negro para los desechos en general que no vayan a reciclarse.

También se puede crear un espacio para almacenar otros productos de uso habitual en el trabajo (como pilas y baterías, consumibles, bombillas, material informático obsoleto…) mientras no son llevados a un punto limpio, o gestionar con una empresa especializada su recogida (como los cartuchos de tinta vacíos o los contenedores higiénicos en los aseos).

Implicar a la plantilla

Comunicar a los empleados las medidas que la empresa va a tomar para reciclar más es imprescindible, pues de su implicación dependerá el éxito de la iniciativa. Por eso, es fundamental que reciban formación sobre cómo reciclar y habilitar contenedores claramente identificados.

En este punto es conveniente estar abiertos a las sugerencias de los propios trabajadores, ya que son los que conocen sus necesidades y las rutinas y hábitos de trabajo. Por ejemplo, cuál es la ubicación ideal para una papelera o contenedor. Si tenemos una impresora para uso común de los empleados, lo lógico es ubicar un contenedor de papel reciclado a su lado para facilitar su uso.

Medir los resultados

Tras un periodo de tiempo aplicando las nuevas medidas de reciclaje, es hora de medir sus resultados. ¿Hemos alcanzado el porcentaje objetivo de reciclaje? ¿Sí? ¡Perfecto! Pero en reciclaje siempre hay que seguir mejorando y establecer un nuevo reto para el siguiente ejercicio. ¿No hemos alcanzado los objetivos? Hay que preguntarse qué ha fallado y qué correcciones se pueden aplicar para reconducir la situación. Quizás la información sobre qué depositar en cada bolsa no era clara o la disposición de los contenedores no era la correcta.

Reciclar más y… consumir menos

Si una empresa quiere ser más ecológica no basta con aumentar su tasa de reciclaje, debe tratar también de reducir sus consumos y reutilizar sus productos hasta agotar su vida útil. Es la base de la economía circular aplicada al día a día. Estas ideas para mejorar el reciclaje en la empresa deberían estar incluidas en una estrategia medioambiental más amplia con recomendaciones sencillas:

  • No dejar los equipos informáticos en stand-by al finalizar la jornada.
  • Sustituir los envases plásticos por otros de cartón reciclado en la máquina de café.
  • No imprimir los correos electrónicos salvo que sea realmente importante.
  • Cambiar la iluminación de sus instalaciones por bombillas led de bajo consumo.
  • Mejorar el aislamiento para reducir el gasto en calefacción o aire acondicionado.
  • Instalar placas solares fotovoltáicas para cubrir parte de su demanda eléctrica con fuentes renovables.

Aplicando estas ideas de reciclaje y apostando por la reducción y reutilización, la empresa no solo logrará importantes ahorros de costes sino que al mismo tiempo estará contribuyendo a un futuro más sostenible.