7 Beneficios de la RSC o RSE

¿Qué es la Responsabilidad Social Corporativa?

La Responsabilidad Social Corporativa o Empresarial es una iniciativa que consiste en una gestión empresarial sostenible y ética en cuanto al medio ambiente, los empleados de la compañía, la sociedad, y, en general, al entorno físico-social en el que se desenvuelve, con el fin de que el impacto causado por una empresa contribuya positivamente al desarrollo de la comunidad.

Indudablemente, la Responsabilidad Social Corporativa o Empresarial, más conocida por sus siglas RSC o RSE respectivamente, ha llegado para quedarse, pero los expertos recuerdan que esta forma de gestión debe de ir más allá de una simple moda y tiene que impregnar toda la estructura corporativa, desde los trabajadores a los directivos, para ser realmente efectiva y permitir a las compañías alcanzar todas las ventajas que les ofrece.

La generación de los millennials se ha convertido en protagonista para las compañías, que buscan conquistarlos como clientes e incorporarlos a sus equipos. Su conciencia social también ha llevado a muchas empresas a preocuparse cada vez más por cuidar el entorno que les rodea. Y es que, sea por convencimiento propio o por la presión de los jóvenes consumidores, la responsabilidad social corporativa o empresarial (RSC o RSE) permite, tanto a las grandes corporaciones como a las PYMES, integrar gestión empresarial y respeto por los valores éticos, las personas, la comunidad y el medio ambiente.

Aunque algunos consideran que se trata de una apuesta que puede salir cara a las empresas, lo cierto es que la responsabilidad social se convierte en una especie de inversión que termina por reportar importantes beneficios a las compañías.

Beneficios de la RSC

Estos son 7 de los beneficios más relevantes de la Responsabilidad Social Corporativa:

  1. Mejora la imagen de la marca: es una de las principales ventajas de la RSC, ya que la incorporación de prácticas socialmente responsables contribuye a que los negocios se ganen la aprobación tanto de consumidores como de colaboradores que valoran cada vez más la preocupación por la ética empresarial. Gracias a ello, las organizaciones ganan credibilidad y sus productos se diferencian con respecto a la competencia.
  2. Fidelización: por los mismos motivos, clientes, proveedores y socios se muestran más proclives a tratar de forma continua con las marcas que practican la RSE. Así, aumentan los índices de compradores recurrentes a los que les mueve el compromiso de la compañía con su entorno.
  3. Atracción y retención del talento: los trabajadores también se sienten cada vez más atraídos por las empresas con este tipo de compromiso. Los índices de satisfacción de las plantillas en los negocios socialmente responsables son elevados y permiten una mayor estabilidad y compromiso de los empleados con la firma.
  4. Mayor productividad: los índices de satisfacción y la mayor motivación de los trabajadores llevan también a un incremento de la productividad y de su eficiencia que repercute de forma positiva en los resultados corporativos.
  5. Entrada en determinados mercados: son muchos los países que valoran la incorporación de este tipo de prácticas en las compañías, de forma que resulta más fácil acceder a sus mercados si ya se ha adoptado esta forma de gestión. Además, también es de utilidad estar en posesión de certificaciones que acrediten que la empresa ha incorporado prácticas socialmente responsables.
  6. Facilita el acceso a financiación: una mejor imagen, así como el cumplimiento de ciertos estándares, contribuyen también a que las compañías puedan acceder a financiación en mejores condiciones y solicitar ayudas específicas para negocios socialmente responsables.
  7. Mejora de la eficiencia: dentro de los muchos aspectos que implica la responsabilidad social se encuentra el cuidado del medio ambiente, que permite a las organizaciones reducir partidas como su consumo energético o de papel.

Pero, ¿cómo puede realizar una empresa acciones de responsabilidad social corporativa? Dentro del amplio abanico de posibilidades, cuatro son las principales áreas en las cuales una empresa puede desarrollar su actividad social:

RSCResponsabilidad medioambiental:  todas las actividades que realizan las empresas tienen un impacto sobre el medio ambiente, por este motivo, deben tratar de optimizar sus recursos y reducir, en la medida de lo posible, su impacto. Realizar acciones que ayuden a frenar el cambio climático, invertir en i+D+i para que los distintos procesos sean más sostenibles e incluso impartiendo formación a sus empleados para que realicen sus prácticas de forma más sostenibles, pueden ser buenas medidas.

RSCResponsabilidad comunitaria: agrupa todas las medidas enfocadas a aportar un impacto positivo en la sociedad, más allá de la actividad empresarial de la entidad.  Realizar acciones de voluntariado, subvencionar actividades o apoyar y fomentar el empleo y la educación son algunas de estas acciones.

responsabilidad laboralResponsabilidad respecto al puesto de trabajo: agrupa todas las medidas que la empresa realiza para el bienestar de sus empleados, como pueden ser las políticas de retención del talento o de conciliación laboral.

icono medallaResponsabilidad respecto al mercado: actualmente no solo vale con que la compañía realice su actividad empresarial, las empresa deben garantizar la calidad de sus producto, fomentar el consumo responsable de los  mismos y mantener siempre una buena relación tanto con sus cliente como con sus proveedores. Además, los usuarios están demandando cada vez más, políticas de transparencia en todos los ámbitos de la empresa.

icono medallaResponsabilidad comunitaria: la mayoría de las empresas, además, demuestran con acciones destinadas a la comunidad y a la sociedad su preocupación por la misma. Por ejemplo, Banco Santander realiza acciones de fomento de empleo y estudios a través de distintas becas para estudiantes como por ejemplo las becas Erasmus.

Por este motivo la RSC no puede ser vista como acciones específicas, sino que debe ser un concepto integrado en la empresa, que abarque todas las dimensiones de la misma. Así las empresas deben tratar de realizar acciones y políticas para que los productos o servicios sean responsable tanto social como medioambientalmente. Si quieres consultar las empresas que operan en España y realizan más acciones de RSC, Merco realiza anualmente un ranking de las empresas mejor consideradas en este ámbito.

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