Cómo pagar tus impuestos online

Las nuevas tecnologías han cambiado la forma en que nos relacionamos con las administraciones. Los trámites en papel están siendo desplazados por la tramitación electrónica, y una de las gestiones que ya podemos hacer es pagar los impuestos online. En este post te explicamos cómo hacerlo.

Son muchos los tributos que puedes presentar telemáticamente y pagar desde tu ordenador o móvil. Desde el impuesto de circulación de tu coche, al IBI de tu piso, la declaración de la Renta o el IVA trimestral si eres un autónomo o tienes una empresa. También tendrás que pagar un impuesto si compras una vivienda (el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales) o recibes una herencia (Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones). Todos ellos son ejemplos de tributos que, en algunos casos, pagarás a tu ayuntamiento, en otros a la Hacienda de tu comunidad autónoma y en un tercer caso, a la Hacienda estatal.

Ventajas del pago de impuestos online

Rapidez, comodidad, sencillez, seguridad o ahorro de costes son algunas de las ventajas de pagar tus impuestos por Internet. Por una parte, te evitas las colas en ventanilla o tener que imprimir un montón de papeles. Tampoco necesitarás tener que desplazarte hasta el centro de la ciudad para realizar esta gestión, que ahora puedes hacer desde el sofá de tu casa. Además, puedes olvidarte de estar pendiente de los horarios de las administraciones, ya que podrás presentar tus impuestos en cualquier momento (dentro del plazo establecido para ello, claro), las 24 horas del día los 365 días del año. Y por último, la vía telemática es segura, porque tanto el acceso como usuario como las pasarelas de pago cumplen protocolos de seguridad.

El proceso, paso a paso

Entonces, ¿cómo se pagan los impuestos online? No es un proceso complejo. Solo tienes que seguir las indicaciones que aparecen en la página web correspondiente, que suelen disponer de botón de “ayuda” para el caso de que necesites alguna aclaración.

En resumen, el proceso para pagar los impuestos online pasa por:

1. Conocer cuál es la administración que cobra cada tributo.

Una vez que sepas a qué administración debes dirigirte (local, autonómica o estatal), entra en su página web, y desde allí accede a su sede electrónica, a través de la cual podrás realizar diversos trámites online, entre ellos, pagar tus impuestos.

2. Para entrar en la sede electrónica, tendrás que autenticarte.

Esto significa que tendrás que utilizar un método que garantice que eres tú quien está realizando la gestión y que nadie está intentando suplantar tu identidad. Puedes hacerlo utilizando el DNI electrónico o un certificado electrónico admitido, como los que emiten la  Fábrica Nacional de Moneda y Timbre o Camerfirma. Algunas administraciones, como la Agencia Tributaria, permiten autenticarse utilizando una tercera vía, la denominada Cl@ve Pin, que combina datos de tu carné de identidad y un código enviado a tu número de móvil.

3. Selecciona el impuesto que quieres pagar.

Una vez registrado en la sede electrónica de la administración, deberás acceder al impuesto que desees pagar, y cumplimentar el formulario correspondiente. Cuando llegue el momento de pagar, el sistema abrirá una pasarela de pagos segura a través de la cual realizarás el pago electrónico del tributo. Normalmente podrás pagar con tarjeta o mediante cargo en cuenta, pero siempre a través de una entidad colaboradora adherida al sistema (prácticamente todos los bancos y cajas que operan en España, entre ellos Banco Santander).

Para completar la tramitación, la entidad bancaria colaboradora que ha gestionado el cobro generará un NRC (Número de Referencia Completo), que identificará el ingreso tributario realizado y que será necesario para que la administración complete el procedimiento.

Cómo pagar impuestos municipales

El anterior es el proceso más habitual cuando queremos pagar impuestos de la Hacienda estatal, como la declaración del IRPF o la declaración trimestral del IVA. Para abonar impuestos municipales que no hayas domiciliado en tu banco, como el recibo del IBI o el impuesto de circulación, el proceso es bastante similar, aunque varía ligeramente de ayuntamiento en ayuntamiento. Básicamente tendrás que autenticarte en la sede electrónica de la administración local (con certificado, DNI electrónico o nombre de usuario y contraseña), e introducir los datos del recibo que te habrá hecho llegar tu municipio. A continuación, se iniciará el pago a través de pasarela segura. En algunos casos podrás hacerlo con tarjeta de crédito, y en otros necesitarás tener cuenta bancaria en una de las entidades financieras colaboradoras.

Pagar a través de la app Santander o de cajero

Una alternativa para pagar tus impuestos es hacerlo directamente desde un cajero de Banco Santander o a través de la propia app Santander. Si eres cliente del banco, y aún no tienes la aplicación, descárgatela, porque entre las gestiones que te permite hacer está el pago de tributos.

  1. Entra en la aplicación y accede a la pestaña “Recibos e impuestos”.
  2. Desde este menú, elige el pago que quieres realizar (recibos o impuestos).
  3. Puedes introducir los datos del recibo manualmente o bien escanear el recibo utilizando la cámara de tu móvil.
  4. Sigue las indicaciones de la app y completa el pago en pocos minutos.

El procedimiento de pago de impuestos a través de un cajero automático de Santander es similar. Solo tendrás que utilizar tu tarjeta en el cajero, seleccionar del menú la opción “Recargos, Pagos y otros”, y dentro de esta, “Pago impuestos y tasas”. Nuevamente, puedes escoger entre introducir los datos del recibo manualmente (entidad emisora, referencia, identificación e importe), o escanear el código de barras que aparece en el mismo acercándolo al lector del cajero. Si estás conforme con los datos, confirma la operación pulsando en “Sí”, y retira el comprobante al finalizar.

Como habrás podido comprobar, pagar impuestos de forma online es un proceso seguro y sencillo. Sólo has de seguir los pasos que desde la administración y tu entidad bancaria marcan como necesarios.