Diferencias entre sueldo bruto y sueldo neto

Diferencias entre el sueldo bruto y neto

María gana al año 30.000 euros brutos anuales; a Laura su empresa le ingresa cada mes en su cuenta 1.665,90 euros de nómina. ¿Cuál de ellas gana más? A simple vista, y si hiciéramos una simple operación matemática (dividir la cantidad que gana María entre 12 meses), diríamos que es María quien gana más, pero, en realidad, no tiene por qué ser así.

Y esto es porque en el ejemplo anterior, estábamos comparando dos conceptos diferentes: sueldo bruto y sueldo neto. Dos términos relacionados con la nómina pero que significan cosas distintas.

¿Qué es el sueldo bruto?

El sueldo bruto equivale a la cantidad total de dinero que un empleado recibe de su empresa en pago a sus servicios, antes de que se aplique ninguna deducción. En este montante se incluye el salario base, los complementos salariales, las horas extraordinarias realizadas, el salario en especie o las pagas extra. También las percepciones no salariales, como comedor o pluses.

Habitualmente, en las ofertas de trabajo se suele indicar el salario bruto anual que corresponde al puesto. Y también se habla de sueldo bruto cuando trabajador y empresario negocian la parte económica de un contrato de trabajo. Por tanto, en ambos casos habrás de tenerlo en cuenta puesto que la cantidad que realmente cobrarás a fin de mes será inferior a esta cifra.

Deducciones del salario bruto

¿Y por qué esta reducción? La ley obliga a realizar deducciones sobre el salario bruto con dos destinos:

  • La aportación del trabajador a las cotizaciones de la Seguridad Social.
  • El anticipo del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

Estas retenciones se aplican cada mes sobre la nómina que recibe el trabajador.

La retención de la Seguridad Social es el importe que tiene que pagar el trabajador de su salario para estar cubierto en caso de baja por enfermedad o si sufre un accidente laboral, para poder recibir una prestación de desempleo si se queda en el paro o para su futura pensión de jubilación. También se cotiza por las horas extras realizadas y para Formación Profesional.

La cantidad que abona en concreto cada trabajador depende de lo que cobre, del sector y de su convenio, de qué contingencias tenga cubiertas y de su tipo de contrato. Este porcentaje oscila entre el 6 y el 8% del sueldo bruto, y en detalle sería:

  • Por contingencias comunes: 4,70%
  • Por horas extraordinarias de fuerza mayor: 2,00%
  • Resto de horas extraordinarias: 4,70%
  • Por desempleo. Tipo general: 1,55%
  • Por desempleo. Contrato temporal: 1,60%
  • Para Formación Profesional: 0,10%

Es la ley la que establece cuánto debe pagar cada trabajador según sus circunstancias e ingresos, pero es la empresa quien se encarga de hacer el cálculo y aplicar la retención correspondiente en la nómina. Para ayudar a las empresas en este trámite, la Agencia Tributaria dispone de una aplicación que calcula el porcentaje de retención que hay que realizar en cada caso.

La retención del IRPF es un adelanto de lo que nos corresponderá pagar en la declaración de la Renta. Se trata de un porcentaje variable del sueldo bruto, entre un 2% (para determinados tipos de contrato, como temporales de duración inferior a un año) y un 45% (para sueldos superiores a 60.000 euros), aunque la retención más habitual está en el entorno del 15%. Este porcentaje varía en función del salario (cuanto más alto, mayor será el porcentaje que se retendrá) y de las circunstancias personales y familiares de cada trabajador (su estado civil, si tiene hijos o personas mayores al cargo, etc.).

Esa retención se entiende como un pago a cuenta del IRPF. Y por ello, si las retenciones del IRPF que te aplican en la nómina son inferiores a lo que te corresponde efectivamente pagar en la Renta, te saldrá la declaración a pagar; en cambio, si te han retenido más dinero del que te corresponde por tus circunstancias, la declaración de la Renta saldrá a devolver.

Otras retenciones

Además de estas dos retenciones por ley, del salario bruto también pueden descontarse anticipos (si la empresa te adelanta parte de la nómina antes del día habitual de pago), el valor de productos recibidos en especie, y otras deducciones, como por ejemplo, si estás afiliado a un sindicato, la cuota sindical.

Sumadas todas estas deducciones y restadas al salario bruto dan como resultado el salario neto o líquido a percibir, es decir, el dinero que realmente llegará a tu cuenta cada mes. Esta cantidad siempre será inferior al sueldo bruto.

Cómo calcular el sueldo neto

Volvamos ahora al ejemplo del principio, los sueldos de María y Laura. Sin conocer más detalles sobre sus contratos y sus condiciones personales no podemos saber quién de ellas gana más. Pero sabiendo su sueldo bruto, qué tipo de contrato tiene cada una, y cuáles son sus circunstancias familiares, podemos averiguarlo. Para ello utilizaremos nuestra calculadora para calcular el sueldo neto.

Recordamos que María, contratada indefinida, recibe un salario bruto anual de 30.000 euros en 14 pagas. Esta madrileña de 30 años está soltera y no tiene hijos ni mayores al cargo y pertenece a la categoría laboral de ingenieros o licenciados. Laura, de 35 años, comparte con María categoría laboral y tipo de contrato, indefinido con 14 pagas,  pero está casada y es madre de dos hijos de 8 y 6 años. Su salario bruto anual asciende también a 30.000 euros. Si introducimos todos estos datos en la calculadora de salario neto de Santander Smartbank, calcularemos cuál es el sueldo neto mensual de cada una de ellas. De esta forma, averiguamos que el salario neto mensual de María es de 1.631,40 euros, frente a los 1.665,90 euros de Laura, que es quien realmente gana más.

La calculadora de sueldo neto también nos permite saber cuál es la retención del IRPF que se le aplica a cada una de ellas (un 14,85% en el caso de Laura, y un 16,46% en el de María), >cuánto suponen sus cuotas a la Seguridad Social (1.905€ en ambos casos), cuál es el importe de sus pagas extras(1.824,60€ las de Laura y 1.790,10€ las de María) y también a cuánto asciende su salario neto anual (23.640€ para Laura y 23.157€ para María).

En resumen, lo que hemos podido comprobar con el ejemplo de María y Laura es que dos trabajadores con el mismo sueldo bruto pueden tener diferente salario neto, ya que la retención del IRPF que se le aplique a cada uno puede ser distinta, al depender ésta de sus circunstancias personales.