Consejos y trucos para ahorrar en la cuesta de enero

Es uno de los propósitos casi inevitables de año nuevo: empezar a ahorrar. Después de los gastos de las fiestas navideñas, con tantas fechas señaladas en el calendario en las que nos vemos movidos a fijarnos menos en los precios y casi obligados a comprar regalos,  sin darnos cuenta nos toca hacer frente a la dura cuesta de enero. Pero, ¿cómo conseguirlo? Te planteamos algunos consejos de ahorro para que la cuesta de enero se nos haga más llevadera.

El punto de partida para conseguir nuestros objetivos de ahorro tras los excesos navideños es el sentido común. Por norma general, si asociamos ahorrar a la idea de dejar de hacer cosas que nos encantan o que necesitamos hacer, acabaremos fracasando en el intento.

Por ejemplo, dejar de hacer la pausa para el café de las mañanas para ahorrarnos un par de euros al día puede parecer una buena idea pero seguramente repercutirá en nuestras relaciones sociales y en nuestra rutina cotidiana, incluso en nuestra productividad en el trabajo, de manera que finalmente no merecerá la pena.

A continuación vamos a darte algunos trucos para ahorrar, consejos realistas, de probada eficacia y que seguro que te ayudarán a superar la cuesta de enero sin agobios.

trucos para ahorrar en la cuesta de enero

Anota tus gastos

Antes de empezar a ahorrar en gastos superfluos debemos tener claro cuáles son importantes o necesarios y de cuáles podemos prescindir razonadamente. Por tanto, es importante que hagas una lista de tus gastos habituales. Incluye cuestiones como:

  • la compra en el supermercado
  • la gasolina para el coche
  • ocio con tus amigos
  • facturas de agua y luz
  • otros gastos, como propinas en restaurantes

Organiza los datos por categorías; para ello puede resultarte útil recopilar los tickets de compra, los extractos bancarios y los de tu tarjeta de crédito.

Confecciona un presupuesto

Un presupuesto es, en síntesis, la cantidad de dinero que estimamos que será necesaria para hacer frente a nuestros gastos. Hacer un presupuesto es uno de los trucos para ahorrar que debemos seguir si queremos que el plan funcione. Debemos tener muy presente cuál es nuestra previsión de ingresos, normalmente de periodicidad mensual, e intentar que los gastos habituales se queden por debajo. Lo ideal será conseguir un remanente mínimo del 10 por ciento entre ingresos y gastos que nos permitirá ahorrar.

Plantéate un objetivo para ahorrar

Tener una meta u objetivo nos motivará y ayudará enormemente a tener éxito con nuestro plan de ahorro. El objetivo puede ser mayor o menor: un viaje soñado, adquirir una vivienda, cambiar de coche o guardar dinero para nuestra jubilación. Después, calcula cuánto dinero vas a necesitar y cuánto tiempo te va a llevar obtenerlo.

Revisa los suministros

¿Cuánto gastas al mes en luz? ¿Y en agua, gas o teléfono? ¿Lo sabes? Es el momento de que revises las facturas de los suministros y veas si puedes recortar en alguno. Quizás tengas contratada más potencia de electricidad de la que necesites o haya servicios incluidos en tu factura de telefonía-internet que no utilices (como canales de televisión que no veas). Compara las ofertas de varias compañías y valora la posibilidad de contratar una tarifa plana en la que pagues todos los meses lo mismo.

El mismo consejo para ahorrar se puede aplicar al seguro del coche o del hogar. Busca un comparador de seguros para ver si hay productos en el mercado más competitivos que los que ya tienes contratados. Si es así, anota la fecha de vencimiento de las pólizas para cambiar de compañía aseguradora con la antelación requerida.

Alimentación, rebajas y ocio en familia

Si eres de los que comen a diario fuera de casa, por cuestiones de trabajo, empieza a llevarte el tupper a la oficina con la comida preparada; lo que te puedes ahorrar en menús del día o tickets de restaurantes es considerable.

Planifica las compras del supermercado con una lista e intenta hacer una gran compra con periodicidad mensual, o al menos, semanal; cuantas menos veces vayas al súper, menos gastarás. Dale una oportunidad a las marcas blancas, en muchos casos su calidad es tan buena o más que la de los productos de marca más caros. Modera los impulsos de comprar en rebajas pensando antes si realmente necesitas ese producto.

Para reducir el gasto en ocio, una de las vías por las que más fácil se nos escapa el dinero, plantéate planes gratuitos o al aire libre como alternativa a otras opciones costosas como salir a cenar fuera o ir al cine.

Organízate con tu familia y amigos para poner un límite máximo al coste de los regalos que os hagáis en fechas señaladas como cumpleaños o Navidades y usar fórmulas como el amigo invisible para reducir el número de regalos.

Los gastos del coche

Si usas el coche a diario, sabrás la cantidad de gastos que genera: gasolina, parkings, zona ORA, peajes, etc. Utilizar un abono de transporte público, compartir vehículo con compañeros de trabajo o empezar a moverte por tu ciudad en bicicleta o patinete eléctrico pueden ser alternativas para reducir gastos en la cuesta de enero o en cualquier época del año. Es una buena forma de ahorrar pero también de reducir nuestra huella medioambiental.

Usa una cuenta de ahorro

Puede parecer algo obvio pero muchas veces tendemos a pasar por alto lo más simple. Tener una cuenta corriente destinada específicamente a depositar nuestros ahorros es uno de los mejores consejos para ahorrar que podemos recibir. El consejo principal para que esta fórmula de ahorro funcione es apartar el dinero que quieras ahorrar a otra cuenta al principio de mes, nada más te ingresen la nómina, por ejemplo. Así no corres el riesgo de llegar a fin de mes y no tener nada que ahorrar por haberlo gastado antes.

Este proceso puedes automatizarlo en tu banco, de forma que este programe transferencias periódicas de una cantidad fija a tu cuenta de ahorro en determinada fecha de cada mes.

Utiliza planes de ahorro

Una forma práctica y cómoda de alcanzar tus objetivos de ahorro es suscribir en tu banco un seguro individual de ahorro para ahorrar a largo plazo. De esta manera podrás definir un plan personalizado de aportaciones, ahorrando mes a mes conforme a la cantidad que decidas y haciendo, en su caso, aportaciones extraordinarias. Este tipo de planes de ahorro cuentan con dos ventajas principales: tus ahorros generarán una rentabilidad y normalmente ofrecen ventajas fiscales.

Revisa (dos veces) tus facturas

Literalmente. Nos referimos a una comprobación de cada ticket de compra que realices, especialmente cuando incluya varios artículos, como en los supermercados o en los restaurantes. Para ello pide siempre el ticket de compra en los establecimientos y compruébalo in situ. De esta forma evitarás que te cobren por productos o servicios que no has solicitado o no necesitas y podrás reclamar inmediatamente en caso de errores en las cuentas.

Sigue un método para ahorrar

Para conseguir ahorrar en la cuesta de enero (y seguir ahorrando el resto del año) puedes intentar seguir algunos de estos métodos.

  • Kakebo. Esta palabra japonesa significa algo así como “libro de cuentas para la economía doméstica” y precisamente consiste en llevar en una agenda los gastos del día a día. En el Kakebo apuntarás tus ingresos de cada mes así como los gastos que vayas generando cada día, asignándolos a varios conceptos (supervivencia, ocio, cultura y otros). Para que este método de ahorro funcione, debes anotar todos tus gastos, hasta los más pequeños. El Kakebo también te permite fijar un objetivo financiero mensual (por ejemplo, ahorrar una cantidad concreta de euros), una promesa que suponga un cambio de hábitos y una predicción del dinero que esperas ahorrar. Cuando lleves varias semanas siguiendo este método japonés podrás analizar cómo llevas tus finanzas, reflexionar sobre dónde se te escapa el dinero y tomar decisiones para enderezar tu economía doméstica. /span>
  • Reto de los 30 días. Este truco para ahorrar consiste en comprometerse a ahorrar una cantidad cada día durante un mes seguido, con la particularidad de que cada día que pase habrás de aumentar la cantidad que destinas al ahorro. Lo explicamos con un ejemplo: decides ahorrar 1 euro el primer día del mes; el segundo día, deberás ahorrar 2 euros, el tercer día, 3 euros, y así sucesivamente, hasta llegar al día 30 del mes, en el que guardarás para el ahorro 30 euros. Así, habrás ahorrado en tan solo un mes 465 euros. En vez de un euro puedes elegir otra cantidad, solo tendrás que comprometerte a incrementar el ahorro días tras día en dicha cantidad. Una variante de este método es hacer el ahorro al revés, empezando primero con la cantidad más elevada y terminando con la más baja. Para poner en práctica este método puedes recurrir a una hucha o ir transfiriendo el dinero ahorrado cada semana a una cuenta diferente.
  • La hucha del cambio. Tan fácil como tener una hucha en casa y darle un uso: poner en ella las vueltas de las compras que hagas a diario, monedas de un mismo valor, lo que tengas en tu monedero al final de la semana, el dinero de los planes que se cancelan o lo que te ahorras si dejas de fumar, por ejemplo. Ten paciencia y verás lo que has logrado ahorrar cuando decidas abrirla.
  • Método del sobre. Organiza tus gastos en diferentes categorías (gastos relacionados con la vivienda, hijos, coche, ocio, gastos personales, regalos, etc), coge varios sobres y mete en cada uno el presupuesto que quieres dedicar a cada partida. No te olvides de añadir un sobre más: aquel con el dinero que quieras destinar a ahorrar. Para que esta fórmula funcione tienes que ser estricto y no gastar más dinero para estos conceptos del que hayas presupuestado previamente.
  • Regla 50/20/30. Es una estrategia sencilla que se resume destinar el 50% de tus ingresos mensuales a tus gastos básicos, el 20% al ahorro y el 30% a tus gastos personales y caprichos.

Esperamos que siguiendo estas ideas consigas alcanzar tus objetivos de ahorro en 2020. Hallarás más información visitando el siguiente enlace con más consejos para ahorrar.