Cómo funciona el sistema de pensiones en España

sistema de pensiones en España

La Constitución española establece un modelo de protección para todos los ciudadanos, la Seguridad Social, en el que se enmarca el sistema de pensiones en España. Así, su artículo 41 afirma que “los poderes públicos mantendrán un régimen público de Seguridad Social para todos los ciudadanos, que garantice la asistencia y prestaciones sociales suficientes ante situaciones de necesidad, especialmente en caso de desempleo. La asistencia y prestaciones complementarias serán libres”. En función a esta idea general, repasemos sobre qué debes saber del sistema de pensiones en España y cómo funciona.

El sistema de pensiones en España, datos prácticos

Al llegar a la edad de jubilación (en la actualidad, los 65 años), todas aquellas personas que hayan estado incluidas en el sistema de la Seguridad Social y acrediten haber cumplido un período de cotización mínimo, tienen derecho a recibir una pensión de jubilación contributiva. La cuantía de esta renta dependerá de las bases por las que haya cotizado los últimos años de vida laboral (en 2019, las bases de los últimos 22 años). Es decir, podrán obtener una pensión de jubilación los trabajadores que cumplan las siguientes condiciones:

  • Alta: haber estado afiliados a la Seguridad Social y dados de alta en alguno de sus regímenes: régimen general, régimen especial de trabajadores por cuenta propia o autónomos, régimen especial de trabajadores del mar, o régimen especial de los funcionarios públicos (civiles o militares).
  • Edad: como norma general, se exige haber cumplido los 65 años, aunque hay excepciones en las que la jubilación puede producirse antes, como en caso de jubilación anticipada (con 60 años o incluso menos), o jubilación parcial (tras cumplir los 60), o después de esa edad, como en la jubilación flexible. La reforma del sistema de pensiones aprobada en 2013 acordó retrasar la edad de jubilación a los 67 años para 2027.
  • Periodo de cotización: para cobrar la pensión contributiva mínima, el periodo mínimo de cotización exigido es de 15 años, de los cuales, al menos dos, deben estar comprendidos dentro de los 15 inmediatamente anteriores al momento de causar el derecho.

Un poco de historia

Podemos situar en 1919, con la creación del Retiro Obrero Obligatorio, los inicios del sistema de pensiones en España. Este seguro, gestionado por el Instituto Nacional de Previsión, protegía la vejez al considerarla una invalidez por razones de edad. Estaba destinado a asalariados de entre 16 y 65 años y su financiación era mixta, con participación de las empresas y del Estado.  

En 1939, el antiguo Retiro Obrero se transforma en subsidio de vejez y ocho años después, en 1947, en Seguro de Vejez e Invalidez (SOVI). Ya en 1963 se aprueba la Ley de Bases de la Seguridad Social, que unifica los distintos seguros sociales existentes hasta el momento.

Pero es con la aprobación de Constitución de 1978 cuando se configura el sistema de pensiones de la Seguridad Social tal y como lo conocemos en la actualidad, a partir del artículo 41 antes citado.

Seguridad Social: niveles de protección

La Seguridad Social fija varios niveles de protección: nivel de protección universal, que comprende, entre otras prestaciones, la asistencia sanitaria; modalidad no contributiva, que atiende las necesidades básicas de ciudadanos que no han podido aportar al sistema; modalidad contributiva, en la que se ofrecen rentas de sustitución de los salarios percibidos en función de las cotizaciones realizadas. Esta última es a la que vamos a referirnos al explicar el sistema de pensiones en España.

Existe también un nivel complementario, de carácter voluntario, constituido por las entidades de previsión social (que prácticamente solo funcionan en el País Vasco) y otros instrumentos individuales de ahorro, como los planes o fondos de pensiones. Descubre la oferta de planes de pensiones de Banco Santander y conoce más sobre este tipo de producto bancario.

Cómo funciona el sistema de pensiones en España

Para analizar el funcionamiento del sistema de pensiones en nuestro país, hay que conocer los principios por los que se rige:

  • Principio de reparto: las cotizaciones de los trabajadores en activo financian las pensiones existentes en cada momento.
  • Principio de proporcionalidad contributiva: la pensión recibida será proporcional a las cantidades aportadas al sistema público a lo largo de la vida laboral.
  • Principio de universalidad: la acción protectora se extiende al máximo, en el sentido de que aquellas personas que no hayan podido contribuir al sistema pueden acceder al nivel no contributivo del mismo.
  • Principio de gestión pública: el sistema es financiado y gestionado por entidades públicas.
  • Principio de suficiencia de las prestaciones: las prestaciones deben ser suficientes para cubrir las necesidades protegidas. Se concreta en la tasa de sustitución, esto es, la proporción entre la pensión que se recibe y el salario que percibía el trabajador activo.

La unidad de caja, clave en el sistema de pensiones

Una característica clave del sistema de pensiones es la unidad de caja: el Estado, a través de la Tesorería General de la Seguridad Social, es el único titular de todos los recursos, obligaciones y prestaciones de la Seguridad Social. Esta “caja única” se nutre de las aportaciones de los trabajadores en activo, es decir, sus cotizaciones a la Seguridad Social, con las que se pagan las pensiones de jubilación y el resto de prestaciones. Se trata de un sistema basado en la idea de la solidaridad: intergeneracional, puesto que son las personas en edad de trabajar las que están financiando las pensiones actuales, y entre territorios,  pues se garantiza la igualdad de derechos con independencia del lugar de residencia del asegurado.

¿Cómo se financian las pensiones?

La fuente básica y principal de financiación del sistema público de pensiones en España es la cotización en forma de cuota que pagan los empresarios y trabajadores de los distintos regímenes que componen el sistema de la Seguridad Social. Según el régimen, variará la forma y la cuantía a pagar de las cuotas obligatorias. Lo que sí es constante es que a mayor salario, se pagará una mayor cuota y se recibirá una mejor pensión en el futuro.

Qué es la técnica del reparto

La técnica financiera que aplica la Seguridad Social para pagar las pensiones es el reparto. Se defiende que esta técnica es la que mejor se adecua al sistema de Seguridad Social pues permite plasmar los principios de solidaridad financiera y de igualdad: cada generación soporta sus riesgos actuales y los de las generaciones pasadas, a cambio de que los suyos futuros sean soportados por las generaciones venideras. Este método supone la distribución inmediata de las cotizaciones e ingresos de la Seguridad Social en forma de prestaciones; así, los trabajadores en activo sufragan las pensiones de los trabajadores jubilados y el resto de pensiones contributivas.

El reto de la sostenibilidad del sistema de pensiones

Sin embargo, el sistema de reparto no está exento de desafíos, el más claro, su sostenibilidad en el futuro. Con una esperanza de vida cada vez mayor (83 años de media en 2017, según el INE) y una tasa de natalidad muy baja (8,41 nacimientos por cada mil habitantes en 2017), se presenta un escenario en el que cada vez habrá menos trabajadores, que tendrán que financiar las pensiones de un colectivo de población jubilada más amplio y durante más años. De hecho, España cerró 2018 con 2,28 afiliados por pensionista, recuperándose esta proporción ligeramente con respecto a 2017, año en que se alcanzó la cifra más baja desde 1999 (2,23). Se considera que la ratio mínima para garantizar la sostenibilidad financiera del sistema es de dos cotizantes por jubilado.  

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