Gestión de carteras de inversión: la comodidad de delegar las decisiones de inversión y desinversión

servicio de gestión de carteras de inversión

Cuando se trata de invertir tu dinero, puedes hacerlo de forma directa, adquiriendo acciones de una compañía o participaciones de un fondo de inversión, por ejemplo, o bien delegando las decisiones mediante la contratación de un servicio de gestión de carteras de inversión. En este artículo te contaremos en qué consiste este servicio de gestión de carteras.

¿Qué es la gestión de carteras de inversión?

Se trata de un servicio por virtud del cual el cliente delega las decisiones de comprar y vender activos en el Banco, quien a través de una entidad gestora toma las decisiones de inversión y desinversión por cuenta del cliente.

Para asegurarse de que el perfil de la cartera se adapta a las características de cada cliente, previamente el Banco debe realizarle un test de idoneidad, preguntándole sobre sus conocimientos y experiencia inversora, sus objetivos concretos de inversión, su situación financiera y su nivel de aversión al riesgo. Con todos estos datos, el Banco tendrá la información suficiente del cliente para ofrecerle una cartera adecuada a sus circunstancias personales y perfil inversor.

Una vez definido el perfil, el cliente firma un contrato en el que se contempla, entre otros aspectos, la delegación del Banco en una entidad gestora; cuáles son los criterios generales de la inversión; el horizonte temporal previsto para la inversión; los instrumentos financieros que pueden incluirse en la cartera y las operaciones que pueden realizarse con ellos; y el ámbito geográfico en que el gestor podrá invertir. En la Circular 7/2011 de la Comisión Nacional del Mercado de Valores se establece el contenido que debe tener un contrato de gestión de carteras de inversión.

Una vez firmado el contrato, la entidad gestora a través de sus gestores de carteras, será quien, en función de las vicisitudes de los mercados, decidirá qué activos comprar o vender en cada momento de acuerdo al perfil inversor del cliente y a los criterios de inversión establecidos en el citado contrato firmado.

La entidad prestadora de este servicio de gestión de carteras deberá informar periódicamente a cada cliente, entre otras cuestiones, sobre la composición y valoración de sus inversiones, los rendimientos obtenidos y su comparación con un indicador de referencia. Adicionalmente se informará al cliente cuando su cartera presente un determinado % de pérdidas respecto de la valoración de la cartera informada en el mes anterior.

El servicio de gestión de carteras de inversión conlleva comisiones y gastos asociados de los que la entidad prestadora del servicio debe informar al cliente previamente a su contratación. Normalmente se trata de un porcentaje en función del patrimonio bajo gestión o de su revalorización.

Ventajas de optar por un servicio de carteras de inversión

  • Contratar un servicio de gestión de carteras en vez de invertir directamente permite al inversor delegar la toma de decisiones en un gestor profesional que cuenta con la cualificación y los conocimientos adecuados. Esta manera de operar proporciona al cliente una capacidad de respuesta ágil ante lo que suceda en los mercados.
  • El cuestionario previo que debe cumplimentar cada cliente permite que la cartera de activos elegida se ajuste tanto a su perfil de riesgo como a sus objetivos de inversión.
  • La gestión de carteras permite llevar un control de las inversiones, ya que la entidad gestora debe informar periódicamente de todos los cambios en la cartera, y de esta forma se puede comprobar si se están cumpliendo los objetivos marcados antes de invertir.
  • Invertir a través de gestión de carteras posibilita al inversor particular acceder a una variada gama de fondos de inversión a los que, de manera individual, podría no tener acceso. Y supone además una doble diversificación, tanto por la eficiente composición de la cartera (diferentes tipos de activos seleccionados estratégicamente en función del perfil del cliente y de sus objetivos, como puede ser renta fija, renta variable…) como por el hecho de invertir en fondos de inversión (que ya es en sí una manera de diversificar). Es importante tener en cuenta que en inversión los riesgos pueden minimizarse si se diversifica repartiendo el capital en diferentes productos financieros.
  • A esto podemos añadirle que en caso de clientes que sean personas físicas residentes, estos podrán beneficiarse del régimen de diferimiento fiscal cuando se trate de traspasos entre fondos de inversión, dado que solo habrá que pagar impuestos una vez se retire el capital mediante el reembolso de fondos y no cada vez que se realicen traspasos entre fondos.

Desventajas y riesgos de la gestión de carteras de inversión

Habitualmente, la gestión de carteras se instrumentaliza a través de fondos de inversión; por tanto este tipo de inversiones no está exenta de riesgos. Así, quien vaya a invertir su capital a través de un servicio de gestión de carteras debe ser consciente de los posibles riesgos de crédito (tanto de los activos como de sus emisores), riesgos de mercado (entre ellos, los riesgos de tipo de interés, de tipo de cambio, de invertir en renta variable, en mercados emergentes o de concentración geográfica y sectorial), y también, del riesgo vinculado a invertir en instrumentos financieros derivados.

Otra de las cuestiones que un inversor particular debe considerar a la hora de optar por un servicio de gestión de carteras es la confianza que le genera la entidad que presta el servicio y, en concreto, la entidad gestora que gestionará a través de sus gestores el patrimonio de su cartera. Es dicha entidad gestora a través de sus gestores quien tomará las decisiones de inversión y la que ejecutará todas las operaciones por su cuenta, por lo tanto es muy importante que el cliente tenga plena confianza en su criterio y capacidades.

Gestión de carteras de inversión en Banco Santander

En los últimos tiempos los servicios de gestión de carteras han ganado peso entre los inversores particulares. A fecha de septiembre de 2019 (últimos datos conocidos), la cifra estimada de patrimonio en gestión de carteras se situaba en torno a 76.000 millones de euros, según datos de Inverco (la Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones). Esto supone un 10% más que en diciembre de 2018. El 93% de este patrimonio, unos 70.000 millones de euros, corresponde a clientes minoristas.

Tradicionalmente, la gestión de carteras se orientaba a clientes con altos patrimonios. Sin embargo, la reducción de costes ha hecho que sea posible ofrecer esta clase de carteras a todo tipo de clientes. En el caso del servicio de gestión de carteras de Banco Santander Mi Cartera está dirigido a personas físicas que deseen invertir cantidades a partir de 5.000 euros.

Puedes obtener más información de este servicio en Mi Cartera Santander y conocer en detalle las características de cada uno de los cinco perfiles de riesgo: conservador, moderado, equilibrado, dinámico y agresivo, así como la forma de operar con un sistema de gestión de carteras.