Cómo influye el nivel de estudios en la búsqueda de empleo

cómo influye el nivel de estudios en la tasa de desempleo

Si consultas cualquier portal de empleo, podrás ver que la mayoría de las ofertas exigen a sus candidatos cierta formación académica, ya sea específica para el trabajo a desarrollar o simplemente un nivel de estudios determinado, como Bachillerato o titulación universitaria. Además, cada vez son más los trabajos cualificados que precisan de unos conocimientos o habilidades concretas para poder llevarlos a cabo. Es decir, encontrar un empleo es más sencillo cuando tienes estudios.

Las estadísticas así lo demuestran. De acuerdo con los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de paro entre los titulados universitarios o con formación similar es del 8,8%, casi la mitad que la media nacional, que se sitúa en el 14,7% (datos correspondientes al primer trimestre de 2019). Es más, a medida que desciende el nivel de formación, aumenta el desempleo, llegando a superar el 20% entre las personas que solo han cursado la educación obligatoria.

Las cifras tienen sentido, sobre todo en un mundo cada vez más tecnológico y globalizado, donde conocimientos específicos de informática, idiomas o marketing, así como habilidades para trabajar en equipo y talento multidisciplinar, son requisitos imprescindibles para acceder a una buena parte del mercado laboral.

Se buscan profesionales cualificados y especializados

Una de las recomendaciones más habituales a la hora de buscar trabajo pasa por intentar adaptarnos a lo que piden las empresas. En este sentido, y según un informe de Adecco del que se hace eco Expansión, entre los empleos más demandados del mercado destacan ingenieros, analistas, project managers, especialistas en la nube (por cierto, una de las muchas profesiones que no existirían sin Internet)… puestos, todo ellos, que requieren de formación superior y una alta especialización.

Si le echamos un ojo a uno de los portales de empleo más utilizados, Infojobs, también comprobamos que disponer de un titulación universitaria o un grado superior de Formación Profesional es requisito para trabajar en los sectores que actualmente presentan más oportunidades laborales: informática, sanidad o directivos.

Mientras, un informe de LinkedIn, la red social que conecta empresas y trabajadores, señalaba a principios de año que los trabajos más prometedores en 2019, es decir, los que generarían mayor demanda y permitirían obtener un salario más elevado, eran científico de datos, ejecutivo de cuentas, UX designer (UX hace referencia a la experiencia del usuario de un producto o entorno concreto), ingeniero de Machine Learning… y muchos otros también relacionados con la innovación tecnológica y la comunicación.

En resumen, la formación digital, la creatividad, la capacidad de análisis y de innovación, son algunas de las cualidades más buscadas entre las empresas hoy en día. Y todo apunta a que, en el futuro, la tendencia seguirá.

Estudiar para encontrar trabajo o mejorarlo

Contar con la formación adecuada es un primer paso para acceder al mercado laboral con un empleo de calidad, pero también para mejorar condiciones en nuestra carrera profesional cuando ya llevamos tiempo trabajado. La rapidez con que avanza la innovación tecnológica y los nuevos perfiles que van surgiendo con ella hacen necesario seguir formándonos para mantenernos actualizados y no perder nuevas oportunidades laborales.

Hoy en día, además, existen mecanismos para facilitar el coste económico de la formación académica, como son las becas, o para acumular un capital para pagar los estudios de los hijos. Aquí puedes conocer los seguros de ahorro infantil para fortalecer la relación entre formación y empleabilidad